Comida tailandesa que tienes que probar sí o sí (sin caer en los típicos)

Comida tailandesa que tienes que probar sí o sí (sin caer en los típicos)

Vale, el pad thai está bien. Pero la comida tailandesa va mucho más allá del carrito de Khaosan Road. Aquí van los platos que de verdad te van a volar la cabeza.

Som tam: la ensalada que pica y engancha

Papaya verde rallada, lima, guindilla, cacahuetes y un mortero donde la machacan delante tuya. Es ácida, pica, es dulce y salada a la vez. Pídela con arroz pegajoso y gambas secas. En Chiang Mai la preparan con cangrejo de río fermentado. Suena fuerte pero está brutal.

Khao soi: el plato que solo existe en el norte

Un curry amarillo cremoso con fideos de huevo, pollo o ternera, y una corona de fideos crujientes por encima. Lo comes en Chiang Mai en cualquier puesto callejero y es el mejor plato que probarás en Tailandia. No es broma. La textura es una locura: crujiente por arriba, cremoso por abajo, el curry con un punto de coco que lo envuelve todo.

Mango sticky rice: el postre que te cambia la vida

Mango maduro, arroz glutinoso cocido en leche de coco, un hilo de salsa de coco y semillas de sésamo. Simple, perfecto. Lo encuentras en cualquier mercado. En temporada de mango (abril-mayo) está en su punto máximo. Pero ojo: fuera de temporada el mango es más ácido y no es lo mismo. Julio y septiembre son buen momento.

Satay: brochetas que huelen a gloria

Pollo o cerdo marinado en cúrcuma y leche de coco, asado al carbón y servido con salsa de cacahuete casera. Los ves desde lejos porque el humo te llega antes que el olor. En los mercados nocturnos valen menos de 1€ la brocheta.

Tom yum goong: la sopa que resucita

Camarones, setas, hierba de limón, galanga y chile en un caldo que es pura magia. Pica, es ácida y tiene una profundidad que no esperas. La versión con leche de coco (tom kha) es más suave pero igual de bestia. Ideal para el día después de una noche larga en Khaosan Road.

Las bebidas que no te esperas

El té helado tailandés (cha yen) es naranja flúor y lleva leche condensada. Parece un rotulador pero es adictivo. Las cervezas locales (Singha, Chang, Leo) cuestan 2€ en un bar. Y el zumo de coco fresquito te lo abren delante con un machete por 1€. Cuidado con los batidos de fruta en según qué sitios: pregunta si llevan hielo hecho con agua mineral.

Dónde comer de verdad

Los mercados nocturnos son el paraíso. El de Chatuchak abre los fines de semana: 15.000 puestos. El Rod Fai es más local y el marisco está brutal. En Chiang Mai, el Night Bazaar de domingo es infinito. Come donde comen los tailandeses, no donde ves más selfie sticks. Si el carrito tiene cola de locales, pide lo que pidan ellos. Y no tengas miedo al picante: solo pica los primeros segundos, luego eres feliz.

¿Te está entrando hambre? En flyme tenemos un viaje a Tailandia que incluye Bangkok, Chiang Mai y Phuket. Mira la ruta completa aquí.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio